viernes, 24 de mayo de 2013

Misa en sufragio de un militar republicano

La parroquia de La Font de la Figuera celebrará el día 26 la misa mayor en sufragio del general republicano Vicente Rojo. El militar, nacido en este pueblo valenciano de poco más de 2.200 habitantes en 1894, llegó a ser jefe del Estado Mayor del Ejército durante la II República y sufrió el exilio después de la guerra civil hasta 1957, año en que regresó a España y perdió el rango tras ser juzgado por “auxilio a la rebelión”. El cura, Lisardo Castelló, programó desde hace meses, dentro de la celebración del 700 aniversario de la población, varios actos en homenaje del general, quien mantuvo su compromiso republicano siendo un católico practicante y comprometido.

“Esperamos que pase la tormenta”


Kamal ha decidido este jueves acompañar a su mujer y sus cuatro hijos en el camino al colegio. Normalmente van solos, pero “después de lo que pasó en Woolwich”, dice, tiene “miedo a que un loco de la misma calaña decida tomarla con los musulmanes”. Este musulmán de 36 años regenta una tienda de productos halal en Bethnal Green, al este de la ciudad, y dice que seguirá escoltando a su familia “hasta que pase la tormenta”.

En Reino Unido la población de esta religión supone entre un 4% y un 5%, o sea, unos 2,6 millones de personas, según los datos que maneja la Asociación de Musulmanes de Gran Bretaña (MAB, por sus siglas en inglés). El recuerdo de la ola de racismo que sufrió el país tras los atentados de julio de 2005 está aún fresco en la memoria de esta comunidad, y Kamal no ha sido el único que se despertó con miedo en el cuerpo.La prensa británica contaba hoy de casos de padres que habían preferido no llevar al colegio a sus hijos, y la MAB distribuyó una guía de “precauciones a seguir” a las más de 2.000 mezquitas del país. La lista incluye consejos para evitar agresiones racistas y para identificar a radicales dentro de su propia comunidad: “Prepara un plan, mide los riesgos y asesórate con las autoridades policiales, instala alarmas y cámaras de seguridad; denuncia ante la policía comportamientos o bultos sospechosos, así como cualquier amenaza explícita a ti o a tu congregación, evita suspicacias en el vecindario y se transparente estableciendo un día de puertas abiertas para que los vecinos no musulmanes puedan entrar a conocer el templo”.

viernes, 17 de mayo de 2013

Islamistas y laicos chocan en Marruecos



Ahmed Assid, de 52 años, es un filósofo marroquí e investigador del Instituto Real de Cultura Amazig, es decir, de los bereberes que constituían la población autóctona del norte de África antes de que llegasen los árabes. Aunque son musulmanes, algunos intelectuales bereberes luchan por preservar su identidad preislámica y abogan por una religión tolerante. Por eso son los más acérrimos adversarios de los islamistas radicales y suscitan su ira.

Unas palabras de Assid sobre la necesaria puesta al día del islam le han convertido, a ojos de los islamistas, en “enemigo de Alá”. Así se ha recrudecido la tensión, siempre latente en Marruecos, entre corrientes islamistas y sectores laicos de la sociedad civil.



Desde que hace 16 meses el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), de marcado carácter religioso, ocupara la jefatura del Gobierno, la tirantez ya se había reavivado con sus intentos de islamizar la televisión, en marzo de 2012, o de restringir la libertad de asociación y poner más trabas a la adopción de niños por extranjeros.

Aunque la violencia es solo verbal, los enfrentamientos recuerdan a los que se desarrollan entre laicos e islamistas en Túnez y en Egipto, solo que en Marruecos surge, a veces, un árbitro que impide que los barbudos se salgan con la suya: el palacio real. Intervino, por ejemplo, para evitar que la televisión difunda los cinco llamamientos diarios a la oración y suprimiese la publicidad de loterías y otros juegos.

El Vaticano, contra la Santa Muerte



Nada más ser elegido, el papa Francisco dio una orden muy clara a los jerarcas de la Iglesia que tan ricamente viven en Roma o en los palacios arzobispales repartidos por la cristiandad: “Tenemos que salir hacia las periferias. Se nos necesita allí donde hay sufrimiento, sangre derramada, ceguera que desea ver, donde hay cautivos de tantos malos patrones”. A fuerza de insistir, Jorge Mario Bergoglio está consiguiendo que algunos cardenales alcen la vista hacia esas periferias tanto tiempo abandonadas, baldías en algunos casos, ocupadas en otros por nuevos y exóticos pobladores. La condena al culto de la Santa Muerte en México no es nueva por parte del Vaticano, pero sí lo es que un príncipe de la Iglesia como el cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, se faje a fondo, sin medias tintas: “La mafia, el narcotráfico o el crimen organizado no son formas religiosas. Aunque se use a la Santa Muerte de una forma religiosa, no es parte de la religión. Es un elemento blasfemo. No se trata de religión. Es una degeneración”.

La declaración tiene más importancia por cuanto se produjo en México, a donde Ravasi acudió para participar en el llamado “Atrio de los gentiles”, un encuentro entre creyentes y no creyentes que por primera vez se celebra fuera de Europa. El cardenal admitió que la Iglesia tiene cada vez más competencia, incluso en aquellas zonas donde no hace tanto tiempo fue monopolio. Aunque México sigue siendo el país de lengua española con más católicos, apostólicos y romanos, el porcentaje ha caído en los últimos años, sobre todo por la proliferación de iglesias pentecostales. Pero más preocupado se mostró Ravasi con fenómenos como el del culto a la Santa Muerte, representada por un esqueleto ataviado como una santa o una Virgen y que cada vez tiene más adeptos en el entorno del narcotráfico y el crimen organizado. “También en Italia”, explicó el cardenal, “los capos de la Mafia tienen capillas con la Biblia, la Virgen, el padre Pío, pero tampoco eso es religión. Sigue siendo una degeneración. El crimen organizado no es cultura, sino anticultura. Y es importante combatirlo no solo desde el Estado, no solo a nivel policial, sino también a través de la educación, de la formación de un nuevo modelo humano”.

Francisco y Teodoro II abogan por la unidad de los cristianos



Cuarenta años después de la histórica visita del papa copto Shenuda III al Vaticano, el actual patriarca de la Iglesia Copta Ortodoxa de Egipto, Teodoro II, acudió este viernes a la Tumba de Pedro para reunirse con el papa católico Francisco y ambos abogaron por la unidad de todos los cristianos.

"Estoy convencido de que bajo la guía del Espíritu Santo, nuestras perseverantes plegarias, el diálogo y la voluntad de construir día a día la comunión en un amor recíproco nos permitirán dar nuevos e importantes pasos hacia la plena unidad de los cristianos", afirmó Francisco en el discurso que dirigió a Teodoro II y al séquito que le acompaña en su visita a la Santa Sede.

Francisco añadió que es "consciente" de que el camino hacia la unidad es "tal vez, aún largo", pero subrayó que "no podemos olvidar el trayecto ya recorrido, que se ha concretado en luminosos momentos de unidad, entre ellos el encuentro en febrero del año 2000 en El Cairo entre Shenuda III y Juan Pablo II, durante su peregrinación durante el Gran Jubileo a los orígenes de nuestra fe".

Esta es la segunda vez en la historia que un papa de Alejandría y patriarca de la Sede de San Marcos visita la sede de San Pedro, después de que en 1973 Shenuda III acudiera al Vaticano para reunirse con Pablo VI.

El papa Francisco, de 76 años, dijo a Teodoro II, de 60, que era para él una "momento de gracia y de gran alegría" acogerlo ante la tumba de San Pedro "con un abrazo de paz y de hermandad, tras siglos de recíproca lejanía".

¿Es el papa Francisco una paradoja?



¿Quién lo iba a pensar? Cuando tomé la pronta decisión de renunciar a mis cargos honoríficos en mi 85º cumpleaños, supuse que el sueño que llevaba albergando durante décadas de volver a presenciar un cambio profundo en nuestra Iglesia como con Juan XXIII nunca llegaría a cumplirse en lo que me quedaba de vida.

Y, mira por dónde, he visto cómo mi antiguo compañero teológico Joseph Ratzinger —ambos tenemos ahora 85 años— dimitía de pronto de su cargo papal, y precisamente el 19 de marzo de 2013, el día de su santo y mi cumpleaños, pasó a ocupar su puesto un nuevo Papa con el sorprendente nombre de Francisco.

¿Habrá reflexionado Jorge Mario Bergoglio acerca de por qué ningún papa se había atrevido hasta ahora a elegir el nombre de Francisco? En cualquier caso, el argentino era consciente de que con el nombre de Francisco se estaba vinculando con Francisco de Asís, el universalmente conocido disidente del siglo XIII, el otrora vivaracho y mundano vástago de un rico comerciante textil de Asís que, a la edad de 24 años, renunció a su familia, a la riqueza y a su carrera e incluso devolvió a su padre sus lujosos ropajes.

Resulta sorprendente que el papa Francisco haya optado por un nuevo estilo desde el momento en el que asumió el cargo: a diferencia de su predecesor, no quiso ni la mitra con oro y piedras preciosas, ni la muceta púrpura orlada con armiño, ni los zapatos y el sombrero rojos a medida ni el pomposo trono con la tiara. Igual de sorprendente resulta que el nuevo Papa rehúya conscientemente los gestos patéticos y la retórica pretenciosa y que hable en la lengua del pueblo, tal y como pueden practicar su profesión los predicadores laicos, prohibidos por los papas tanto por aquel entonces como actualmente. Y, por último, resulta sorprendente que el nuevo Papa haga hincapié en su humanidad: solicita el ruego del pueblo antes de que él mismo lo bendiga; paga la cuenta de su hotel como cualquier persona; confraterniza con los cardenales en el autobús, en la residencia común, en su despedida oficial; y lava los pies a jóvenes reclusos (también a mujeres, e incluso a una musulmana). Es un Papa que demuestra que, como ser humano, tiene los pies en la tierra.Todo eso habría alegrado a Francisco de Asís y es lo contrario de lo que representaba en su época el papa Inocencio III (1198-1216). En 1209, Francisco fue a visitar al papa a Roma junto con 11 hermanos menores (fratres minores) para presentarle sus escuetas normas compuestas únicamente de citas de la Biblia y recibir la aprobación papal de su modo de vida “de acuerdo con el sagrado Evangelio”, basado en la pobreza real y en la predicación laica. Inocencio III, conde de Segni, nombrado papa a la edad de 37 años, era un soberano nato: teólogo educado en París, sagaz jurista, diestro orador, inteligente administrador y refinado diplomático. Nunca antes ni después tuvo un papa tanto poder como él. La revolución desde arriba (Reforma gregoriana) iniciada por Gregorio VII en el siglo XI alcanzó su objetivo con él. En lugar del título de “vicario de Pedro”, él prefería para cada obispo o sacerdote el título utilizado hasta el siglo XII de “vicario de Cristo” (Inocencio IV lo convirtió incluso en “vicario de Dios”). A diferencia del siglo I y sin lograr nunca el reconocimiento de la Iglesia apostólica oriental, el papa se comportó desde ese momento como un monarca, legislador y juez absoluto de la cristiandad... hasta ahora.

Valencia, abarrotada el día de su patrona



Miles de personas se han echado a la calle este domingo en que Valencia celebra la fiesta de su patronal la Mare de Déu dels Desamparats. Como cada segundo domingo de mayo, la imagen peregrina de la Virgen ha salido a las diez y media de la mañana de la Basílica y ha iniciado su lento traslado hasta la Catedral, entre miles de personas que abarrotaban los alrededores e intentaban, entre muestras de fervor, tocar su manto.

Los actos en honor a la patrona de Valencia se han iniciado sobre las cinco de la mañana con la tradicional "Descoberta", en la que se descubre la imagen de la Virgen en el altar de la Basílica y se celebra la primera misa del día.

Sobre las ocho de la mañana se ha celebrado en la Plaza de la Virgen la "Misa d"Infants", presidida por el cardenal turolense Santos Abril y Castelló, arcipreste de la Basílica de Santa María la Mayor, de Roma, y concelebrada por el arzobispo de Valencia, Carlos Osoro y once obispos.

A esta celebración han asistido el president de la Generalitat, Alberto Fabra, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, entre otras autoridades.

Durante la homilía, Santos Abril y Castelló ha invitado a "traducir la fe en obras de solidaridad y ayuda a los pobres" y ha hecho un llamamiento a la defensa de la dignidad y los derechos de la mujer, asegurando que "no es justificable una desigualdad de derechos" con el hombre porque "tienen la mismísima dignidad".

Posteriormente, a las 10.30 horas se ha celebrado el traslado de la Virgen desde la Basílica a la Catedral, un recorrido que ha durado media hora y durante el cual la imagen peregrina ha quedado escorada en varios momentos, aunque sin llegar a tocar el suelo, por los deseos de la gente de querer tocar a la patrona.

Algunos padres se han atrevido incluso a aupar a sus hijos de corta edad, algunos de escasos meses de vida, para que rozaran el manto de la Virgen y otros fieles han aprovechado la marea humana para gatear sobre las cabezas de los demás y aproximarse a la imagen.

Dentro de los actos de la festividad del Día de la Virgen se disparó luego una mascletà en la Playa del Ayuntamiento, que corrió a cargo de la Pirotecnia Valenciana, y sobre las siete comenzó la procesión general desde la Catedral hasta la Basílica.

Como curiosidad, miembros del club de buceo GISED de Valencia realizaron por la mañana una ofrenda floral a la imagen de la Virgen de los desamparados sumergida bajo el mar junto al Real Club Náutico de Valencia.

Una figura, esculpida en bronce en 1977 por Ignacio Cuartero, estuvo durante más de 30 años a 14 metros de profundidad frente al faro de Valencia, pero en mayo de 2009, debido a las obras de reforzamiento del faro, fue colocada en un lugar más accesible, frente al espigón y a diez metros de profundidad.

Dentro de los festejos en honor de la patronal, la madrugada del sábado quedó instalado también en la fachada de la Basílica el tradicional tapiz floral que este año firma el artista valenciano Miguel Galbis y que está dedicado a los bailes regionales.

La imagen principal del mural representa a la Virgen de los Desamparados en el Puente de la Trinidad de Valencia y, en un lateral, una escena de una pareja vestida con trajes regionales bailando una dansà en el río Turia junto con un grupo de cinco músicos tocando el tabal y la dolçaina, todo rodeado por árboles.

Para elaborar el tapiz, de 11 metros de alto por casi 9 metros de ancho, Galbis ha empleado más de 7.000 flores, la mayoría claveles, y más de 200 kilos de flores secas, como la sanguinaria y la manzanilla, teñidas de colores como el verde, rojo, dorado y violeta, para las flores secas.